Cuando arranqué en el desarrollo de software, nadie me dijo que el camino iba a ser tan no-lineal. Esperaba algo tipo "aprender HTML → aprender JS → conseguir trabajo". La realidad fue bastante más caótica, y creo que eso es lo que hace que valga la pena contarlo.
##Los primeros pasos
Empecé con tutoriales de YouTube como cualquier otro. HTML, CSS básico, formularios. La sensación de que algo que vos escribís aparece en el navegador es adictiva. Pero el problema con los tutoriales es que cuando terminás uno, no sabés qué hacer a continuación.
Mi error más grande al principio fue tutorial-hopping: empezar un curso, no terminarlo, empezar otro, repetir. Tardé mucho en darme cuenta de que la única forma de aprender a programar es programando proyectos reales, con problemas reales.
##El salto a JavaScript
JavaScript me rompió la cabeza al principio. El asincronismo, los callbacks, el this que cambia dependiendo del contexto. Pero cuando hice click con las Promises y después con async/await, todo empezó a tener más sentido.
"La programación no se aprende leyendo. Se aprende escribiendo código que falla, entendiéndolo, y arreglándolo."
##React y el mundo moderno
Cuando llegué a React, fue otro nivel. El modelo mental de componentes, estado, y efectos tardó semanas en encajar. Pero una vez que lo hizo, no podía imaginarme buildear UIs de otra forma.
- ›Empezá con proyectos pequeños y completalos
- ›No memorices sintaxis, entendé los conceptos
- ›Leer código de otros es tan importante como escribir el tuyo
- ›Contribuí a proyectos open source, aunque sea documentación
- ›El imposter syndrome nunca desaparece del todo, aprendé a vivir con él
Hoy trabajo con Next.js, TypeScript, Prisma, y un montón de tecnologías que hace dos años ni sabía que existían. El camino fue largo y nada recto, pero cada proyecto fallido me enseñó más que cualquier tutorial.